
LA ESPERA TERMINÓ
(MEMORIA DE UN CONCIERTO)
(MEMORIA DE UN CONCIERTO)
Después de mi arribo a la capital argentina, hace casi un mes, debido a motivos de estudio, me encuentro con la sorpresa -muy grata por cierto-, de saber que mi grupo favorito: Mago de Oz, se presentaría en un recital el 4 de abril.
No estaba seguro de la recepción que tendrían los Magos ni del impacto de su arte en la población bonaerense debido a que en el corto tiempo que estoy en Buenos Aires, mucho de ellos no supe. Pero en fin, me alegró demasiado la noticia de su llegada, por primera vez a la Argentina, y como es debido, me preparé para la cita.
El concierto estaba programado para las 19:00, el lugar: Estadio Pepsi Music (Ex Obras). Llegué, junto con mi novia, a quien arrastré al concierto, a las 18:30. En menos de 15 minutos, y después de avanzar en la fila sin ningún contratiempo, ya nos encontrábamos dentro del recinto y ubicados en un espacio, que siempre elegimos a la hora de presenciar un buen show de música, tal el caso de Mago de Oz.
Me agradó mucho observar el estadio lleno de fans de Mago, lo cual resolvió mi inquietud sobre la fuerza y alcance de los Magos en Argentina. Poco a poco todo se fue llenando hasta quedar casi repleto, no puedo calcular el número exacto de gentes dentro, pero no cabe duda que éramos cientos de cientos los que aplaudíamos y coreábamos al unísono invocando la presencia del mejor grupo de rock en nuestro idioma.
Al llegar las 19:05 ingresa, a manera de soporte al espectáculo, el grupo Karkhaman (creo que así se escribe), quienes interpretaron 6 canciones con muy buen estilo; además que empezaron a darle forma al ansiado arribo de los Magos sobre la tarima. Posteriormente, se presentó un grupo, del cual no tengo idea del nombre (no lo mencionaron tampoco), quienes ejecutaron un similar número de canciones que la anterior banda. Entre ellas, una versión muy heavy del Still Living You de Scorpions y un Sweet Chile O’ Mine de los Guns como cierre.
Poco a poco, crecía más la ansiedad y no existía dique de contención para ella, que terminó expresándose en cantos que clamaban por los Magos y su pronta aparición. Las luces se apagaron y miles de voces se levantaron, sabiendo todos que el show estaba a punto de empezar y que todo estaba listo para un viaje a un mundo inimaginable de la mano de José, Txus, Mohammed,… y todo Mago de Oz. Estábamos dispuestos a dejarnos llevar a la tierra de encanto que funda su inspiración y que sus canciones tocan.
Los primeros acordes que se oyeron pertenecían a Volaverunt Opus 666. Las luces enloquecían al igual que nuestros corazones y de pronto, como salido de la nada, aparece Frank para acompañar, con esa potente guitarra, las notas del Volaverunt. Fue un inicio increíble que dejó a más de uno fascinado.
A continuación, aparece Txus sobre la batería con la bandera argentina en manos, la cual extendió para luego besar. Había empezado el aquelarre musical con estos genios del rock. El estruendo de la batería anuncia el ingreso de toda la banda, y se escucha La voz dormida, el cual fue coreado desde su inicio. José vestía una capa roja que daba un toque mágico a la canción y el resto de la banda con atuendos genuinos que configuran la imagen de Mago de Oz para Gaia II.
Al cabo de la voz dormida, como en una secuencia sin cortes, se oye Satania, la cual es vivida en extremo y cantada por todos los presentes. Con un despliegue característico, los Magos le daban ese toque particular a sus composiciones, y la fiesta empezó. Tras unas palabras de agradecimiento de José, se escucha Maritormes, tema que nos remonta a la época manchenga del Quijote y a los primeros discos de Mago. Ni qué decir cuando después se escucha Jesús de Chamberí, todo un clásico en la obra de Mago de Oz y del rock en español.
Seguidamente, José anuncia El Poema de la Lluvia Triste, con la espectacular introducción de una vocalista femenina, que hacía las veces de coro; la cual se llevó aplausos y piropos de una gran cantidad de fanáticos del grupo. Como no podía faltar, Aquelarre irrumpe en el estadio, haciendo vibrar a todos con las tremendas ejecuciones en voces, guitarras, teclados, violín y vientos. En este tema se pudo apreciar con claridad, el gran nivel alcanzado por Mago de Oz, tanto en composición como en ejecución en escenario. Una vez más las vocales femeninas se lucieron junto a José y el resto de la banda.
Un instante de silencio y después se pudo percibir las primeras notas de este himno denominado Fiesta Pagana. El estadio reventó y todo el mundo saltando y coreando el tema, al mismo momento de levantar los puños en el momento en que José pronunciaba hacerlo al seguir la canción. Aprovechando un breve descanso, José clama por preservar la naturaleza y tomar medidas sobre un problema ecológico actual en la Argentina, como se veía venir, el tema a continuación fue La Costa del Silencio y a su continuación una excelente interpretación de Hasta que el Cuerpo Aguante (otro clásico de su discografía).
Seguidamente, la banda sale a tomar un merecido descanso y es Kiskilla quien hace un despliegue en los teclados ejecutando un original Unfinished de Beethoven para continuar con los acordes de Desde mi Cielo. Pasado ello, José hace participar a las tribunas con unos solos de voz que son imposibles de emular; lo cual propicia aplausos de parte de los espectadores a uno de los mejores vocalistas de heavy metal y compatriota mío.
Hazme un Sitio entre tu Piel se escucha a continuación y posteriormente un solo de guitarra de Salán que deja a muchos hechizados por la excelente e impactante ejecución del nuevo guitarra de Mago de Oz; quien no dejó de sorprender en los solos que realiza en algunos temas, al igual que Carlitos, cuya técnica y estilo son inconfundibles. Parte del solo de guitarra se compone del famoso Czardas de Monti, al cual se integra el resto de la banda para otorgarle a esa canción el toque particular del grupo.
Me agradó mucho observar el estadio lleno de fans de Mago, lo cual resolvió mi inquietud sobre la fuerza y alcance de los Magos en Argentina. Poco a poco todo se fue llenando hasta quedar casi repleto, no puedo calcular el número exacto de gentes dentro, pero no cabe duda que éramos cientos de cientos los que aplaudíamos y coreábamos al unísono invocando la presencia del mejor grupo de rock en nuestro idioma.
Al llegar las 19:05 ingresa, a manera de soporte al espectáculo, el grupo Karkhaman (creo que así se escribe), quienes interpretaron 6 canciones con muy buen estilo; además que empezaron a darle forma al ansiado arribo de los Magos sobre la tarima. Posteriormente, se presentó un grupo, del cual no tengo idea del nombre (no lo mencionaron tampoco), quienes ejecutaron un similar número de canciones que la anterior banda. Entre ellas, una versión muy heavy del Still Living You de Scorpions y un Sweet Chile O’ Mine de los Guns como cierre.
Poco a poco, crecía más la ansiedad y no existía dique de contención para ella, que terminó expresándose en cantos que clamaban por los Magos y su pronta aparición. Las luces se apagaron y miles de voces se levantaron, sabiendo todos que el show estaba a punto de empezar y que todo estaba listo para un viaje a un mundo inimaginable de la mano de José, Txus, Mohammed,… y todo Mago de Oz. Estábamos dispuestos a dejarnos llevar a la tierra de encanto que funda su inspiración y que sus canciones tocan.
Los primeros acordes que se oyeron pertenecían a Volaverunt Opus 666. Las luces enloquecían al igual que nuestros corazones y de pronto, como salido de la nada, aparece Frank para acompañar, con esa potente guitarra, las notas del Volaverunt. Fue un inicio increíble que dejó a más de uno fascinado.
A continuación, aparece Txus sobre la batería con la bandera argentina en manos, la cual extendió para luego besar. Había empezado el aquelarre musical con estos genios del rock. El estruendo de la batería anuncia el ingreso de toda la banda, y se escucha La voz dormida, el cual fue coreado desde su inicio. José vestía una capa roja que daba un toque mágico a la canción y el resto de la banda con atuendos genuinos que configuran la imagen de Mago de Oz para Gaia II.
Al cabo de la voz dormida, como en una secuencia sin cortes, se oye Satania, la cual es vivida en extremo y cantada por todos los presentes. Con un despliegue característico, los Magos le daban ese toque particular a sus composiciones, y la fiesta empezó. Tras unas palabras de agradecimiento de José, se escucha Maritormes, tema que nos remonta a la época manchenga del Quijote y a los primeros discos de Mago. Ni qué decir cuando después se escucha Jesús de Chamberí, todo un clásico en la obra de Mago de Oz y del rock en español.
Seguidamente, José anuncia El Poema de la Lluvia Triste, con la espectacular introducción de una vocalista femenina, que hacía las veces de coro; la cual se llevó aplausos y piropos de una gran cantidad de fanáticos del grupo. Como no podía faltar, Aquelarre irrumpe en el estadio, haciendo vibrar a todos con las tremendas ejecuciones en voces, guitarras, teclados, violín y vientos. En este tema se pudo apreciar con claridad, el gran nivel alcanzado por Mago de Oz, tanto en composición como en ejecución en escenario. Una vez más las vocales femeninas se lucieron junto a José y el resto de la banda.
Un instante de silencio y después se pudo percibir las primeras notas de este himno denominado Fiesta Pagana. El estadio reventó y todo el mundo saltando y coreando el tema, al mismo momento de levantar los puños en el momento en que José pronunciaba hacerlo al seguir la canción. Aprovechando un breve descanso, José clama por preservar la naturaleza y tomar medidas sobre un problema ecológico actual en la Argentina, como se veía venir, el tema a continuación fue La Costa del Silencio y a su continuación una excelente interpretación de Hasta que el Cuerpo Aguante (otro clásico de su discografía).
Seguidamente, la banda sale a tomar un merecido descanso y es Kiskilla quien hace un despliegue en los teclados ejecutando un original Unfinished de Beethoven para continuar con los acordes de Desde mi Cielo. Pasado ello, José hace participar a las tribunas con unos solos de voz que son imposibles de emular; lo cual propicia aplausos de parte de los espectadores a uno de los mejores vocalistas de heavy metal y compatriota mío.
Hazme un Sitio entre tu Piel se escucha a continuación y posteriormente un solo de guitarra de Salán que deja a muchos hechizados por la excelente e impactante ejecución del nuevo guitarra de Mago de Oz; quien no dejó de sorprender en los solos que realiza en algunos temas, al igual que Carlitos, cuya técnica y estilo son inconfundibles. Parte del solo de guitarra se compone del famoso Czardas de Monti, al cual se integra el resto de la banda para otorgarle a esa canción el toque particular del grupo.
Otro descanso de la banda para luego reingresar con Gaia, donde José; a pesar de haber estado enfermo durante tres días, realiza una ejecución admirable y loable. Se presenta a la banda y se anuncia que Salán está de cumpleaños y es agasajado con un clásico “cumpleaños feliz” coreado por todos los presentes. Luego, traído desde España, ingresa en la batería Joaquín Arellano, conocido como “El Niño”, baterista de Saratoga que reemplazó a Txus, quien tomó el micrófono para realizar a dúo con José la versión metal de La Rosa de los Vientos. En esta parte del concierto Txus se manifiesta algo molesto debido a problemas técnicos con el micrófono.
Sigue Diabulus In Musica, con todo el poder que la canción evoca y luego viene el tema, que también lo canta Txus con José, El que quiera entender que entienda. La banda sale y después de un descanso entra Fernando, Mohammed y Frank para tocar una pintoresca tonada celta, a la cual se van adjuntando los demás músicos del grupo con sus instrumentos.
No podía faltar La Danza del Fuego, que irrumpe en el ambiente invocando un coro general característico del tema. Nos acercábamos al final, no deseado, de este magnífico concierto. La Posada de los Muertos hace saltar a todos y nos permite gritar hasta quedar afónicos. Txus, seguidamente, baja del escenario para tomar el micrófono y expresar unas cuantas ideas que hacen que la gente lo ovacione como se merece un genio de la música como es él. Los timbales toman posición en el escenario y Txus se presta a tocarlos junto con Mohammed y Frank para interpretar Pensando en Ti.
La banda sale del escenario y el pedido de regreso no se deja esperar. Retornan todos, José y Peri llevan puestos la camiseta oficial de la selección argentina de fútbol, lo cual evoca muchos apluasos. Se escucha Molinos de Viento, himno que revienta el estadio y extrae nuestras energías para unirlas con los acordes de una de las mejores canciones de Mago de Oz. Aplausos, gritos, cantos dirigidos a los Magos se escuchan al finalizar el recital y no paran, pero el final había llegado. Los Magos entran para despedirse del público argentino, obsequiando algunos presentes, las ovaciones siguen sin cesar… Fue un espectacular concierto de 3 riquísimas horas. Queda la promesa de un retorno próximo y mientras tanto, guardamos en el alma una gran satisfacción y agradecimiento y en nuestra memoria, una experiencia que difícilmente será olvidada. ¡Aguante Mago!
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